creo ya pasó el momento crucial, la madurez se llevo los honores y cada uno de los involucrados supo que la historia es distinta y que el pasado se convirtió en eso.
No te voy a pedir una explicación del porque esa respuesta, la de los horarios, solamente dejo en total claridad mi desconcierto de la situación. Por lo demás sabes que no me aferro a ti, sé tu status social y cívico aunado a mi deseo de estar contigo en cualquier forma y llevar este paralelismo en la manera más humanamente posible.
Todo bien por aquí y en estos días,las semillas que empecé a sembrar hace tiempo, ya empezaron a dar frutos, una cosecha que me hubiera departir contigo y ahora la hago de tu conocimiento.
Todo bien aquí, espero también haya.
martes, 8 de junio de 2010
viernes, 4 de junio de 2010
Primer día, primer beso
Los domingos son según para los católicos y cristianos el inicio de la semana, para ir a misa y renovar la actividad cotidiana de lo que vendrá en las venideras seis jornadas.
En lo personal es el día que menos me gusta y más odie en mi infancia por ser aburrido, corto y el previo al regreso a clases en la primaria que jamás me gusto estar, sin embargo uno crece y por ende los gustos y perspectivas de diversas cosas y situaciones cambian.
Por algún periodo (en la adolescencia en especifico) los domingos eran mi día de gloria al jugar futbol en la escuela oficial de mi equipo favorito, me enfundaba en la vestimenta azul eléctrico y aunque no era titular, jamás deje el esfuerzo a la deriva, algunos partidos buenos, otros malos, yo perseguía mi sueño de ganarme la vida de "la patada". Jamás se consumo y puede que esa frustración la canalice en forma positiva en mi actual empleo.
Pero hay un par de domingos que no se me olvidan y apuesto jamás se me olvidarán, ambos en diversos puntos cardinales pero similar situación y mismo pretexto: un beso.
Me encantaría dar crónica de ambos sucesos por respeto a las vidas actuales de las protagonistas lo omitiré salvo expresa autorización.
El punto es que paradojicamente esos pequeños instantes que me siguen sacando una sonrisota sucedieron en el día en que menos esperaba o hubiera deseado que pasara.
Se que besar para muchos es rutina o no tendrá nada de extraordinario pero conseguir lograrlo con aquellas personitas fue el inicio de historias alegres y un tanto desafortunadas a la vez, pero destaco que cada uno de esos besos fue con diversa etiqueta, intención y con el toque único de las mencionadas.
¿Cuál fue mejor? Ambos besos tienen su justa dimensión, la similitud fue mi estado animico en ambas ocasiones: un valemadrismo que permite al presente hacer y deshacer porque el futuro no era algo a la vista.
Hay otras historias en domingos pero aquellos, uno de octubre y otro de mayo me crearon parámetros para besar y para acordarme que en domingo empieza la semana y puede empezar una historia para recordar.
En lo personal es el día que menos me gusta y más odie en mi infancia por ser aburrido, corto y el previo al regreso a clases en la primaria que jamás me gusto estar, sin embargo uno crece y por ende los gustos y perspectivas de diversas cosas y situaciones cambian.
Por algún periodo (en la adolescencia en especifico) los domingos eran mi día de gloria al jugar futbol en la escuela oficial de mi equipo favorito, me enfundaba en la vestimenta azul eléctrico y aunque no era titular, jamás deje el esfuerzo a la deriva, algunos partidos buenos, otros malos, yo perseguía mi sueño de ganarme la vida de "la patada". Jamás se consumo y puede que esa frustración la canalice en forma positiva en mi actual empleo.
Pero hay un par de domingos que no se me olvidan y apuesto jamás se me olvidarán, ambos en diversos puntos cardinales pero similar situación y mismo pretexto: un beso.
Me encantaría dar crónica de ambos sucesos por respeto a las vidas actuales de las protagonistas lo omitiré salvo expresa autorización.
El punto es que paradojicamente esos pequeños instantes que me siguen sacando una sonrisota sucedieron en el día en que menos esperaba o hubiera deseado que pasara.
Se que besar para muchos es rutina o no tendrá nada de extraordinario pero conseguir lograrlo con aquellas personitas fue el inicio de historias alegres y un tanto desafortunadas a la vez, pero destaco que cada uno de esos besos fue con diversa etiqueta, intención y con el toque único de las mencionadas.
¿Cuál fue mejor? Ambos besos tienen su justa dimensión, la similitud fue mi estado animico en ambas ocasiones: un valemadrismo que permite al presente hacer y deshacer porque el futuro no era algo a la vista.
Hay otras historias en domingos pero aquellos, uno de octubre y otro de mayo me crearon parámetros para besar y para acordarme que en domingo empieza la semana y puede empezar una historia para recordar.
domingo, 9 de mayo de 2010
Tratado
No lo dejo en terminos suaves, ni tampoco en una declaración poco amable, solamente una propuesta donde ambos tengamos lo que queremos.
Te dejo tu espacio, tu gente y pido un poco de tu tiempo para coincidir en algún lapso.
Quedate con quien estés, donde estés y busca lo que necesites, interferir será lo último que pretendo, solo requiero un espacio dentro del tuyo pero sin forzar encuentros.
Prefiero conservar la emoción, el ansia, el leve estrés y la adrenalina a punto, como aquel día de la ruptura de cordialidad y busque, sin remedio, el lugar al que me costo llegar.
Quiero que se repita, sin apresuramientos y con inicio y fin armónico, rítmico para llevarnos el mismo aire, tal vez, guardado por el tiempo entre encuentros.
Mi intención ahí esta, la respuesta es tuya.
lunes, 5 de abril de 2010
Las paces
A mucha gente le cuesta enormidad de esfuerzo decir la palabra "lo siento"
Qué pasa cuando esa persona es uno mismo.
Pareciera obvio responder "pues perdonate...wey" pero el caso es que hace poco me di cuenta que algunas sensaciones y estados de animo se debían a que me hallaba molesto conmigo.
Viajar es algo que me gusta hacer y gustaría hacerlo muchas veces en mi vida, sentir ese gozo y placer de descubrir lugares, respirarlos, observarlos y ver como el día y noche crean dos lugares distintos a pesar de ser el mismo espacio, entre otras cosas.
Sin embargo hace algún tiempo en las ocasiones que me tocaba trasladarme fuera del DF y conocer nuevos sitios o regresar a los que me gustaron las sensaciones positivas no emergían del todo y buscaba explicación en el cansancio, la apatía de alguna persona alrededor o mi poca capacidad de asombro.
Nada más falso o lejanamente erróneo.
Resulta que en un dialogo "mimismo" de forma clara, directa y sin matices (porque no soy mujer) llegue a la conclusión de estar enfadado con este que escribe y me causaba boicot de manera inconsciente. Los motivos pude identificarlos y como siempre algunos pude manejarlos y otros definitivamente cualquier esfuerzo sería perdida de tiempo.
El no saber estar a gusto conmigo me puso en la disyuntiva de "pues te chingas" soy el único en aguantarme y en algunas ocasiones en estar. El aburrirme de mi fue caótico en ciertos momentos y desde este pasado fin de semana, que por fin pude hacer algo que siempre quise y no podía resolvió un par de cosas... un viaje de primavera a paradisiaco lugar con gente en común y perdonarme.
Jamás me dije "perdoname" o "lo siento" mucho menos la cursi -en tono chillón- "me disculpas?" simplemente me paré, vi el mar, sonreí y empecé a caminar.
domingo, 21 de marzo de 2010
Check out
Ni fueron palabras, ni tampoco lágrimas.
Se me facilitan más las letras.
Hoy odie como nunca la rutina
y poco toleré a la gente en rededor.
No quise derrumbarme a expensas de caer en falso en cualquier momento.
Muchos se despidieron y yo fui a recordarte.
Para mi no se fue, únicamente dejo el cuerpo porque ya no lo necesitaba.
No busco explicaciones, ni buscaré detalles de los últimos suspiros.
No era perfecto pero siempre afrontó los errores de frente, grandiosa lección.
Me quedo con su risa franca a todo momento......
.........
.........
.........
Ya no hay más palabras, no quiero que existan sensaciones
Me quedo con los recuerdos.
Me desconecto de todo... adelanto el viaje, regreso en un rato.
domingo, 14 de marzo de 2010
Conclusiones
Este reencuentro parecía destinado a darse y fue en en los mejores términos.
Mi papá me enseño a usar el sentido común en las situaciones mas adversas, trilladas, irónicas, favorables, etc ser coherente en todo momento, pues.
Llegué con nerviosismo y el cinismo estuvo apunto de delatar el encuentro anterior, por eso evité mirada y saludo directo-efusivo.
Al fin del encuentro y llegando a casa quizé sacar conclusiones.
Ni pude, no quiero que acabé.
Lo que si hice fue reflexionar, saber que dejo y puede dejar esta cita. Muchas fueron y son reflexiones con destinatario a mi y algunas nos involucran.
Una de ellas es que ya en confianza y asimilada la situación fui en esencia yo, sin poses y conviviendo igual que lo hago en con las demás personas que me rodean. Cero incomodidades por mucho que se prestará el momento.
Otra cuestión es que me sigue encantando estar contigo y disfruto sin remedio tus risas y me quedan marcado por mucho tiempo tu sonrisa. Volvió el sentimiento de ansia de verte y mis brazos se quedaron esperando darte un abrazo que me fundiera por breve espacio a ti y hacernos complices por ese instante.
Te sentí fría y distante, más agradezco tu interés por mi presencia.
Lo demás son introspecciones que seguramente haran labor de reubicación.
Verte me hace fuerte, me reanima y me da lecciones que aprender. Tienes magia, siempre he pensado eso.
Gracias.
domingo, 7 de marzo de 2010
Regresos paralelos
Hace unas semanas me tocó realizar un par de viajes fuera de la ciudad: uno de trabajo y otro de diversión, con la particularidad de que ambos fueron de imprevisto y que había ido con personas que tengo sumamente marcadas en mi vida. Por obvias razones no diré dónde fue.
Lo que si diré fue que el primer regreso fue una remembranza algo nostálgica, donde el clima fue paralelo al que nos recibió aquella primera y única vez que había ido, no tuve espacio para reposar y retener con la mirada las distintas postales que ya había tenido y fui brevemente al lugar donde nos ocultamos y descansamos.
Solo miré la fachada por breves segundos, recordé tu exquisita boca, las gotas de lluvia que caían, esperaba, contuvieran tu tacto y el frió cambiarlo por el calor que nos envolvió en esa noche. Añoré y no lo haré de nuevo, no buscaré los pasos que dimos, ni tu sombra en aquella ciudad que me presentaste y que al regresar lo hice como lo nuestro, fugaz.
Con tres días de diferencia volví a salir de la ciudad, en un arranque de libertad en búsqueda de diversión y romper la cotidianeidad de el fin de semana. Hubo buen ambiente y la juventud hizo mantenerme en pie hasta los primeros rayos solares del día siguiente.
Al volver a la ciudad repase en tiempo y ruta nuestro recorrido a posteriori de nuestras citas de fin de semana. Lo que faltó fue el trayecto final a tu casa que en un momento de distracción y un dejo de costumbre iba para allá.
Recordé inmediato el sentimiento de extrañarte cuando te alejabas y esperar al día siguiente para verte, el querer escuchar tu voz de inmediato al teléfono y decirte lo que sentía y sin embargo nunca lo realice pensando hartarte con tanta presencia.
Vinieron recuerdos de jornadas de pasión, de risas y de aprendizaje. Tu olor y tu piel tan cerca como en esos días.
Me vino en mente que no he cambiado en ciertas cosas y que hay otras en las que tu te quedaste con esa parte, fuiste testigo y no pienso recuperarlo porque prefiero te lo quedes y no se alteré, lo dejes tal cuál fue.
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