Ya pasó en el 2000 y en este 2012 no será la excepción: el mundo no se acaba ni acabará al menos de aquí en un ratote así que opté por la prudencia, no me endeude, no hice chamacos a lo bestia, ni le mente la madre a mansalva a cuanto cabrón(a) me cayera mal (aunque se lo mereciera) mejor decidí por priorizar cosas del interés personal.
Eso de hacer la lista de propósitos, comer una uva y pensar un deseo mientras estan las campanadas, barrer la casa, salir con maletas a dar vueltas como loco en la cuadra y demás supersticiones, neta no me van y preferí hacer un inventario de lo que me urge, lo que necesito, lo que quiero, deseo y ansio en este año -en ese orden de importancia-
También soy de los que no comparte la idea de arrancar proyectos en enero y sé que la güeva, desidia, confort y sobretodo miedo me estancan en demasia, pero entre planes, proyectos, objetivos y deseos lo que menos debo de perder es tiempo, no mirar mucho atrás, creo ser más egoísta (pero sin joder al prójimo) y establecer perfectamente las prioridades y es precisamente en este mes que se da el arranque de los compromisos antes mencionados.
De que me costará trabajo, sin duda porque no todo esta en mis manos y a pesar de que no tengo enemigos (y si los tengo no estoy minimamente preocupado en eso) los intereses, tranzas, movidas, moral, antecedentes y otras subjetividades serán la piedra que podría molestar en el zapato esperando saber quitarlas y caminar con más comodidad a las pequeñas y grandes glorias que deseo saborear en este año de pseudoapocalipsis.
Pues a darle que güey ya me hice y mucho, mi h/güeva ya hasta descendencia tuvo y este Ferrari empieza a lucir y correr como Chevy... a sacar todo porque si no en una de esas ¡hasta el mundo se puede acabar!
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