domingo, 21 de marzo de 2010

Check out

Ni fueron palabras, ni tampoco lágrimas.
Se me facilitan más las letras.
Hoy odie como nunca la rutina
y poco toleré a la gente en rededor.
No quise derrumbarme a expensas de caer en falso en cualquier momento.
Muchos se despidieron y yo fui a recordarte.
Para mi no se fue, únicamente dejo el cuerpo porque ya no lo necesitaba.
No busco explicaciones, ni buscaré detalles de los últimos suspiros.
No era perfecto pero siempre afrontó los errores de frente, grandiosa lección.
Me quedo con su risa franca a todo momento......
.........
.........
.........
Ya no hay más palabras, no quiero que existan sensaciones
Me quedo con los recuerdos.

Me desconecto de todo... adelanto el viaje, regreso en un rato.


domingo, 14 de marzo de 2010

Conclusiones

Este reencuentro parecía destinado a darse y fue en en los mejores términos.

Mi papá me enseño a usar el sentido común en las situaciones mas adversas, trilladas, irónicas, favorables, etc ser coherente en todo momento, pues.

Llegué con nerviosismo y el cinismo estuvo apunto de delatar el encuentro anterior, por eso evité mirada y saludo directo-efusivo.

Al fin del encuentro y llegando a casa quizé sacar conclusiones.

Ni pude, no quiero que acabé.

Lo que si hice fue reflexionar, saber que dejo y puede dejar esta cita. Muchas fueron y son reflexiones con destinatario a mi y algunas nos involucran.

Una de ellas es que ya en confianza y asimilada la situación fui en esencia yo, sin poses y conviviendo igual que lo hago en con las demás personas que me rodean. Cero incomodidades por mucho que se prestará el momento.

Otra cuestión es que me sigue encantando estar contigo y disfruto sin remedio tus risas y me quedan marcado por mucho tiempo tu sonrisa. Volvió el sentimiento de ansia de verte y mis brazos se quedaron esperando darte un abrazo que me fundiera por breve espacio a ti y hacernos complices por ese instante.

Te sentí fría y distante, más agradezco tu interés por mi presencia.

Lo demás son introspecciones que seguramente haran labor de reubicación.

Verte me hace fuerte, me reanima y me da lecciones que aprender. Tienes magia, siempre he pensado eso.

Gracias.


domingo, 7 de marzo de 2010

Regresos paralelos

Hace unas semanas me tocó realizar un par de viajes fuera de la ciudad: uno de trabajo y otro de diversión, con la particularidad de que ambos fueron de imprevisto y que había ido con personas que tengo sumamente marcadas en mi vida. Por obvias razones no diré dónde fue.

Lo que si diré fue que el primer regreso fue una remembranza algo nostálgica, donde el clima fue paralelo al que nos recibió aquella primera y única vez que había ido, no tuve espacio para reposar y retener con la mirada las distintas postales que ya había tenido y fui brevemente al lugar donde nos ocultamos y descansamos.

Solo miré la fachada por breves segundos, recordé tu exquisita boca, las gotas de lluvia que caían, esperaba, contuvieran tu tacto y el frió cambiarlo por el calor que nos envolvió en esa noche. Añoré y no lo haré de nuevo, no buscaré los pasos que dimos, ni tu sombra en aquella ciudad que me presentaste y que al regresar lo hice como lo nuestro, fugaz.

Con tres días de diferencia volví a salir de la ciudad, en un arranque de libertad en búsqueda de diversión y romper la cotidianeidad de el fin de semana. Hubo buen ambiente y la juventud hizo mantenerme en pie hasta los primeros rayos solares del día siguiente.

Al volver a la ciudad repase en tiempo y ruta nuestro recorrido a posteriori de nuestras citas de fin de semana. Lo que faltó fue el trayecto final a tu casa que en un momento de distracción y un dejo de costumbre iba para allá.

Recordé inmediato el sentimiento de extrañarte cuando te alejabas y esperar al día siguiente para verte, el querer escuchar tu voz de inmediato al teléfono y decirte lo que sentía y sin embargo nunca lo realice pensando hartarte con tanta presencia.

Vinieron recuerdos de jornadas de pasión, de risas y de aprendizaje. Tu olor y tu piel tan cerca como en esos días.

Me vino en mente que no he cambiado en ciertas cosas y que hay otras en las que tu te quedaste con esa parte, fuiste testigo y no pienso recuperarlo porque prefiero te lo quedes y no se alteré, lo dejes tal cuál fue.