Te vi, iba en mi mundo, en mi rededor y tú en tu orgullo material, fue fugaz, fue repentino, súbito y termine con el cuerpo temblando.
Innegablemente las miradas se cruzaron de nuevo, no descifre si la tuya fue sorpresa, indiferencia, enojo, susto, no lo sé ni lo querré saber.
Esa mirada fue distinta a la que me das en sueños, antes constantes, ahora esporádicos pero intensos donde la peor parte es cuando abro los ojos y es el mismo lugar que pase en vela tu ausencia, donde me refugie cuando decidiste que la magia (si es que la hubo) debia dar paso a la realidad, las diferencia objetivas "no más" mencionaste.
Si te vuelvo a ver sera con absoluta indiferencia por fuera y con muchos sentimientos por dentro; juro que el exterior será mas fuerte, el interior hará implosión. Querré tu sabor, deseare tu textura y esperare tu mirada de nuevo, tal vez sin decirnos algo, solamente ver tus ojos, aquel par de perfecto contraste que me dejo cautivado.
miércoles, 13 de enero de 2010
Se busca una mirada
domingo, 10 de enero de 2010
Desencadenado
Soñe contigo, aparecias en el terreno donde parecia mas seguro de ti y tu recuerdo, vulneraste facilmente la armadura; provocaste enojos al despertar cuando tu presencia era el espacio que hay con el demas conjunto para dormir.
sábado, 9 de enero de 2010
Orgullo
Te vi, no como hubiera querido, pero era lo que necesitaba para empezar a darme cuenta que tan lejos estas, que, solamente fuimos los mismo de hace unos años, unos desconocidos.
Cada quien su vida, dirían por ahí, y tienen toda la razón pero ahora ese coraje se ha descifrado y me ha pegado, me ha controlado pero sin duda me hará fuerte.
Nadie ocupa mi lugar, espero me haya quedado con uno, pero quisiera estar todavía ahí. Me da rabia, más por no poder hacer nada y, si lo hiciera, absolutamente nada ganaría.
Es un instinto primitivo pero de muy adentro y sincero. Es el orgullo lo que ahora me trae en un punto nada agradable y que espero contar como una simple anécdota en alguna ocasión.
viernes, 8 de enero de 2010
Encuentros colaterales
Escrito el 26 de enero de 2008
La tan trillada frase "que pequeño es el mundo" yo la confirmo y reafirmo.
En una ciudad casi nueve millones de habitantes los encuentros con personas vagamente conocidas son realmente cuestión del azar o del famoso destino.
El fin de semana tuve el tercero de aquellos encuentros con personas que ya alguna vez nos hemos visto, pero que nunca pensáramos convivir o siquiera dirigirnos la palabra. En este último (y para anexar el dato curioso) fue en casa de la persona con la que tuve esa primera experiencia.
La primera vez, fue por un acto de solidaridad y de instinto machista, me explico, un fin de semana era cumpleaños de una mujer de la cuál no mencionaré su nombre, pero que pasamos algunos momentos... (entra la interpretación del lector) iba a celebrar su cumpleaños en un famoso antro del sur de la ciudad de México, sin embargo, mi compañía era uno de mis mejores amigos, que en eso de los antros, las cosas no se le entonan y surgió una llamada de una de nuestras mejores amigas de la facultad invitándonos a su casa a echar unas chelas y volver a vernos después de un gran tiempo de no hacerlo.
Yo quería ir al antro, pero no iba a haber alguien conocido, y no creía adaptarme a su circulo de amigos, ya sabes como son los mexicanos en eso de que piensan que se les invade el territotrio; salvo uno que otro del trabajo no había más con quien convivir.
Terminé no asistiendo ya que estoy totalmente seguro que me la chica me la iba a "aplicar" presentándome a una persona bondadosa que la iba a acompañar (otra interpretación del lector)... sin mucho que pensar, nos dirigimos a casa de mi amiga después de la jornada laboral.
Llegando vimos un grupo de tres personas junto a mi compañera de generación, cosa que nos sorprendió, ya que por su carácter y temperamento las amistades no eran demasiadas, aunque con ellos se integro bastante bien y nos contaban anécdotas de sus diversas salidas en ocasiones anteriores.
El fluir del alcohol, la concentración y pericia para evitar que los bloques del Jenga se colapsarán hicieron inevitable la platica del momento: el fraude electoral del 2006. Antes de esto me comentaron que una de las invitadas vivía muy cerca de donde yo vivo, de hecho había recibido una invitación a su morada unas semanas antes, pero mi inicio en el negocio de los medios me censuro los fines de semana y era imposible asistir a esa reunión ya pactada por algo o alguien; platicamos de nuestra ubicación y de las nulas amistades dentro de la demarcación, todo normal
Dentro de la platica, las diferencias políticas e ideológicas no se esperaron demasiado y al ser muchos de la corriente amarilla (del Peje, pues) Amalia, tal cuál, mostró su postura y comento que en una reunión para organizar las brigadas vecinales de resistencia la gente la había abucheado y quitado la palabra por no comulgar con sus ideas... de inmediato solté una carcajada y le pregunte:
-¿Tu fuiste la que dijo "viva la intolerancia"?
-Jajajajajajajajajajajajajajajajaja... sí, si fui yo.
Yo había estado en esa reunión junto a mis hermanos, ellos en plan serio y yo en la plena chacota, esa fue la forma en como Amalia se unió al grupo de amistades y fue una sorpresa mayúscula conocerla en casa de mi amiga y no en los diversos caminos de nuestro hogar, siendo que vivimos a un par de minutos de distancia.
El siguiente encuentro colateral fue con una chica de belleza inigualable... pero en plan profesional, lo juro.
Para lo que duden de mí aquí les va el porque: resulta que un viernes me quede de ver con un compañero de trabajo para crear un programa de televisión ya que una nueva televisora iniciaba operaciones y los proyecto independientes tenían una buena posibilidad. Como el proyecto todavía no se concreta me limitaré a decir que entre los requerimiento de producción esta una chica de muy buena presencia (guapa y buena, pues) y era necesario hacer un casting, que sigue pendiente.
Fue en un sábado, donde iba a encontrarme con una chica que tenia un buen tiempo de no verla y resulto que el reloj avanzaba, la gente iba y venia en la plaza comercial y la cita se esfumaba, ya que mi política es la espera máxima de 15 minutos (salvo que un algo me diga que aguante un poco más) y pasó, nunca asistió.
Nos quedamos de ver en el nivel superior y mientras esperaba, vi un espectáculo de acrobacias en bicicleta patrocinado por una marca de churritos, al descender y estar al nivel de "cancha" una chica de pelo rubio, ojos azules, estatura media y facciones practicamente echas a mano me regalo un par de bolsas con el producto patrocinador y de inmediato pensé: Es ella
Le pedí que se acercará y le comente si modelaba o había trabajado en algún mass media y respondió afirmativamente; le comenté el proyecto le di mi e-mail y teléfono y quedo en enviarme fotos de su booking.
Semanas posteriores me llego una oferta de trabajo, la cual fui a ver y aunque no era de mucho desarrollo profesional, si me iba a ayudar en conseguir fondos para una viaje que realice a fines de año. Al tocar la puerta de la casona en la colonia Roma, una chica de buen aspecto que apenas se veía en la puerta con un cristal un tanto sucio descolgó el interfon y me dijo con tono francés:
-¿Que quieggre? ¿A quién busca?
-Al Licenciado Arellano
-Oye yo te conozco
-Sí, eres la de Plaza Lindavista ¿verdad?
Me dio acceso al congelador que es esa casona y quedamos sorprendidos de como era posible hallarnos en un lugar y sirviendo a la misma persona, aunque no por mucho tiempo.
El ultimo encuentro colateral sucedió en pasadas fechas, también un encuentro anunciado, que fue en casa de Amalia, una reunión tranquila y son mucha gente por cuestiones de espacio.
Después de llegar a la reunión me presente con los desconocidos y avanzando la noche se crearon ,os inevitables grupos de 3 a 5 personas y el mio lo componian Tania, la mejor amiga de la prepa de Amalia y yo.
Poco la confianza se fue creando y de inmediato Tania comento:
-Ella es amiga de Patiño
-Ah, chinga ¿de veras?
-Sí es mi super cuate, me conoce desde que nací
Lo interesante aquí no es si conocía a el personaje en común sino que en una de esas pedas de entre semana (si existen, no son mitos como el chupacabras) asistí a un lugar en Lindavista (zona de coincidencias) el motivo: el cumplke de Patiño, y llegamnos un grupo de compañeros de trabajo, observe que había otro séquito con el festejado, nos presentaron y entre los asistentes estaba la amiga de Amalia. Nunca hablamos, ni nos miramos fijamente en lo mínimo, es más ni siquiera nos dimos el chance de ubicarnos y de nueva cuenta yo sabía de su existencia sin embargo el encuentro fue en el lugar y momento menos esperado.
En una ciudad tan grande y con una población tan diversa encontrarse con el amigo del amigo o conocido del amigo son algunas muestras de que cantidad no es calidad, me explico, seremos una cantidad asombrosa pero el fluir es mecánico, no siempre vamos por caminos distintos y en el andar hallamos la similitud de relaciones.
Ahora sí
Es todo por el momento, los dejo con algunos del año anterior.